domingo, 11 de marzo de 2018

5 razones por las que es muy fácil ser delgado en Japón


Los índices de obesidad continúan subiendo en América Latina. Más de 2.5 millones de menores sufren de sobrepeso en Sudamérica y se estima que un tercio de adolescentes tienen el mismo problema. Por su parte, Argentina es el país con más hombres adultos obesos (26.7 %), seguido por Chile (24.8 %), Bahamas (24.6 %) y México (23.7 %). Mientras tanto, Japón sólo el 3.5 % del total de la población es obesa. 

Destacando como siempre, los japoneses son una autoridad en el tema de salud y nutrición. Más que un método, se trata de un estilo de vida, por lo que cada una de las razones sólo es parte de un gran rompecabezas que ha logrado convertir a Japón en el mejor ejemplo de un país saludable, por lo menos en términos alimenticios.

                               

Comen sano

Esto puede resultar obvio, pero la diferencia entre lo que comemos en todo América y Japón es crucial. En las grandes ciudades la gente tiene más sobrepeso porque no tienen tiempo de cocinar en casa y terminan comiendo en la calle o en cadenas de comida rápida que llenan de calorías y transgénicos su cuerpo en pocas mordidas. En Japón la gente también come fuera -y realmente trabajan más que nadie-, pero las opciones son mucho más saludables que en América. 

Su dieta es rica en arroz, pero incluso el arroz que cocinan está libre de trigo. También comen mucho pescado y tés sin azúcar. Una máquina expendedora en Japón ofrece gran variedad de bebidas sin azúcar ni gasificadas, mientras que en América Latina en general una máquina expendedora sólo ofrece refrescos, tés azucarados y agua. 
                         

Las porciones son más pequeñas

Algo que al principio molesta a muchos turistas, sobre todo a los estadounidenses que visitan Japón, es el tamaño de las porciones. Fuera del ramen que puede ser un platillo gigantesco, la comida suele ser bastante pequeña. 

En Japón un refresco grande en alguna cadena de comida rápida es más pequeño que el vaso mediano en Estados Unidos, y una hamburguesa normalmente parece la del menú de niños de cualquier restaurante de este continente. 
                    

La educación nutricional importa

Los almuerzos en las escuelas de Japón son creados por nutriólogos y chefs, y constituye una parte muy importante en la vida de los alumnos. Ellos aprenden acerca de lo que comen e incluso los mismos alumnos sirven el almuerzo. 
                    

Caminan

Aunque Tokio no representa a todo el país, la situación es similar por todas las islas japonesas. La gente casi no tiene autos. Gracias al eficiente transporte público, viajan en trenes y autobuses, el resto lo caminan, por lo que su cuerpo es mucho más activo que el sedentarismo de muchas personas en grandes ciudades de América Latina. 
                     

Es ilegal tener sobrepeso

No verás a nadie siendo arrestado por tener sobrepeso, pero desde 2008 entró en vigor la “Ley Metabo” que busca reducir la obesidad en la población. Esa ley establece que los hombres japoneses entre 40 y 75 años no pueden tener más de 85 centímetros de cintura, mientras que las mujeres no pueden pasar los 90 centímetros. 

La Ley Metabo puede multar a compañías y gobiernos locales que no garanticen la accesibilidad a comida sana, así como programas de ejercicio y vida saludable. Por eso muchas empresas en Japón obliga a sus trabajadores a ejercitarse cada mañana antes de pasar horas sentados frente a una computadora. 

Sin duda se trata de un problema con el que han luchado por años y se necesita un gran cambio de pensamiento para que un país de América Latina lo haga, pero viendo las estadísticas, es urgente luchar contra la obesidad y bajar los números de infartos, diabetes y embolias provocadas por una mala alimentación.

10 frases del joven Werther que te enseñarán a creer en el amor sincero


"Las desventuras del joven Werther" es una novela semiautobiográfica que, basada en la relación de Goethe con Charlotte Buff y su prometido



Considerado uno de los escritores alemanes más importantes de todos los tiempos, Johann Wolfgang von Goethe, además de ser el autor que motivó los estudios de Freud, fue de gran influencia en el crecimiento del romanticismo literario. Quizá su obra más reconocida es Las penas del joven Werther (1774), novela que refleja la sensibilidad del siglo XVIII. A partir de una serie de cartas, Werther nos describe su amor por Lotte, una joven que está comprometida con un oficial cuando éste la conoce. A través de cada encuentro Werther describe la importancia de Lotte en su vida.

En sus imágenes y pasajes se asoman destellos de genialidad literaria y filosófica, como en esas frases que sólo tienen sentido si piensas que vas a morir de amor Por eso a continuación te presentamos 10 frases de amor del joven Werther que te enseñarán que el amor puede ser el sentimiento más sincero y puro.

                         

“Así gobierno a mi pobre corazón como trataría un niño; le dejo pasar todos sus caprichos. No vayas a repetirlo, que hay quienes harían un crimen de esto”

“Si me preguntas cómo son las personas de este país, diré que son iguales a todas. ¡El género humano es una cosa tan monótona! Casi todos trabajan la mayor parte del tiempo para vivir y su poco tiempo libre les pesa de tal modo que buscan ahínco el medio de usarlo en algo. ¡Oh destino el del hombre!”
                                

“¡Y sin embargo cómo decirte lo perfecta que es, porque lo es! Basta; ella abarca todos mis sentidos, los domina. ¡Tanta ingenuidad unida a tanto ingenio!, ¡tanta bondad con tanta fuerza de carácter!”

“Desde entonces el sol, la luna y las estrellas pueden salir y ocultarse cuando y como quieran, yo no sé ya cuándo es de día ni cuándo es de noche, cuándo hace sol o cuándo hace luna; para mí ha desaparecido el universo en su totalidad”
                                    

“La soledad en este país encantador es el bálsamo perfecto para mi corazón, tan dado a las emociones fuertes”

“Si tuviéramos listo el corazón en todo momento para gozar del bien que Dios nos envía, tendríamos de igual forma la fuerza de soportar el mal cuando sobreviene”
                                

“¿Qué es el mundo para nuestros corazones cuando no hay amor? Una linterna mágica sin luz”

“Muchas veces no alcanzo a comprender cómo puede amarla otro, cómo se atreve a hacerlo, ¡siendo mi amor por ella tan inmenso, profundo y único! ¡No conozco, no siento, no veo más que a ella!”

                                   
“Dios sabe con qué delirio seguía yo sus pasos, cómo me embriagaba con sus ojos negros, en los que veía brillar el placer en su pureza completa”

“Si no fuera un loco, podría pasar la vida con más felicidad y sosiego. Pocas veces se reúnen para alegrar un alma circunstancias tan favorables como las que tengo hoy. Esto afirma mi creencia de que nuestra felicidad depende del corazón”

“Me río de mi propio corazón y al fin concluyo por hacer lo que él quiere”

La predicción más increíble de Einstein es cierta: ¡Las ondas gravitacionales existen!


Albert Einstein tenía razón y un siglo después se ha comprobado. Las ondas gravitacionales existen y un experimento realizado en Estados Unidos permitió detectarlas por primera vez. El hallazgo confirma también la existencia de agujeros negros en el espacio

“Einstein explicó hace 100 años que el espacio-tiempo no es un vacío, sino un tejido en cuatro dimensiones que puede ser movido, empujado o desplazado según los objetos se mueven a través de él. Precisamente esas distorsiones, esas perturbaciones generadas por los cuerpos celestes son la causa de la atracción producida por la Gravedad.
                                     

Pero las predicciones del físico alemán fueron aún más lejos. Según la Teoría Relatividad General, existen ondulaciones en el espacio-tiempo (ondas gravitacionales) que se forman cuando suceden acontecimientos de enorme violencia cósmica, como la colisión de agujeros negros o la explosión de una estrella (supernova). Einstein predijo esto en 1916, pero dijo que estos eventos ocurren tan lejos de la Tierra que serían casi indetectables. Ese fue su único error, por suerte uno ya sin importancia.
En una conferencia realizada en Washington, los responsables del Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales (LIGO) anunciaron que lograron captar las ondas producidas por el choque de dos agujeros negros. La comunidad científica está entusiasmada no solo por la posibilidad de encontrar ondas de agujeros negros de toda la historia, sino también por la chance de encontrar palpitaciones procedentes del Big Bang y tener así un entendimiento más preciso de qué ocurrió en el origen del Universo.
                                

Según los científicos del LIGO, se ha detectado por primera vez en la historia ondas en el espacio-tiempo producidas por la colisión de dos agujeros negros, uno 36 veces, y el otro 29 veces más grandes que el Sol, a una distancia de más de mil millones de años luz de la Tierra.
Antes del ‘choque’ los agujeros daban vueltas uno alrededor del otro a razón de 250 veces por segundo a una velocidad dos veces inferior a la de la luz. Su colisión se tradujo en ondas gravitacionales que crearon una enorme ‘tormenta’ en la que el flujo de tiempo se desaceleraba y luego se aceleraba para ralentizarse de nuevo después.
Esto fue ‘escuchado’ por el LIGO, explicó a ‘The New York Times‘ el doctor Kip Thorne, del Instituto de Tecnología de California (Caltech).
                         

¿Qué genera estas ondas?
Las ondas gravitacionales se asemejan al efecto que se produce en una cama elástica cuando algo cae sobre ella. Cuanto más grande es el objeto, más ondulación producen. Por ejemplo, en nuestro sistema solar las ondas gravitacionales más fuertes son aquellas que se deben a los movimientos del Sol y Jupíter.
¿Y ahora qué?
El descubrimiento puede abrir una nueva etapa en el estudio del universo, ya que, a diferencia de la luz, las ondas gravitacionales pueden penetrar en objetos gigantes y misteriosos como los agujeros negros. Es decir, el hallazgo de esta ondas puede abrir el camino a otros aún más sorprendentes e incluso podría darnos la respuesta sobre los orígenes del universo.
¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? Ambas son preguntas que no solo tienen respuestas de orden filosófico, sino también físico. Con este reciente descubrimiento estamos más cerca de obtenerlas.

Este pequeño dispositivo puede producir agua potable para 200 personas al día


Más de 884 millones de personas alrededor de todo el mundo carecen de acceso a agua potable en la actualidad, y más de 840.000 de ellos mueren de enfermedades transmitidas por el agua cada año. Y peor aún, se estima que para el año 2025, 1.800 millones de nosotros viviremos en lugares donde las fuentes de agua serán escasas. En otras palabras, el agua potable es una preocupación seria tanto ahora como en el futuro, por lo que el último producto de Mountain Safety Research, más conocido como MSR, es tan intrigante como interesante.

                                    

El Community Chlorine Maker es un dispositivo con baterías que utiliza una pequeña cantidad de sal, agua y energía para crear cloro, y de esta forma ser usado para el tratamiento del agua. Todo el proceso toma tan sólo cinco minutos, y resulta en agua potable para decenas de personas. De hecho, MSR estima que uno solo de estos dispositivos es capaz de crear suficiente agua potable para hasta 200 personas por día durante un periodo máximo de cinco años, razón por la cual la compañía está tan ansiosa de ponerlos en manos de aquellos que realmente lo necesitan.

MSR ha lanzado una campaña para ayudar a financiar este emprendimiento. La meta, es recaudar US$ 50.000 dólares, lo que le permitiría desplegar 2.500 fabricantes comunitarios de cloro en países en vías de desarrollo alrededor del mundo. Se estima que esos dispositivos proporcionarían un tratamiento de agua seguro para más de 500.000 personas, mejorando enormemente sus vidas en el proceso.

               

Esta es una campaña algo inusual en lo que respecta a crowdfunding, ya que al contrario de la gran mayoría de las compañías que buscan reunir recursos para producir algo que después reportara utilidades a los inversionistas, ésta, no está buscando dinero para obtener un producto comercial. En cambio, se trata de mejorar la vida de las personas que viven en los países en desarrollo. MSR no está tratando de crear un producto que mejore su rentabilidad, sino que está esperando cambiar el mundo haciendo más fácil el acceso al agua potable.

                                

Todos los fondos aportados al proyecto van directamente hacia la fabricación de estos dispositivos y su instalación en los lugares en que se requieran. Todas las donaciones están siendo aceptadas, no importa la cantidad, pero MSR está ofreciendo incentivos para aquellos que contribuyen más a la causa. Por ejemplo, cualquier persona que done US$ 50 dólares, recibirá un cupón de descuento del 20 por ciento en equipamiento para el aire libre MSR. Ese descuento sube a 30 por ciento con una contribución de US$ 80 dólares, mientras que aquellos que dan US$ 100 dólares, también serán recompensados al poder elegir un gorro de MSR, una botella de agua o una estufa de bolsillo. Ahora, para aquellos que inviertan US$ 199 dólares, recibirán un Community Chlorine Maker para su uso personal o bien lo podrán donar para ser usado en algún otro lugar.

Mientras MSR es bien conocido por fabricar una gran variedad de equipos para actividades al aire libre, como por ejemplo senderismo, camping y viajes de escalada, algunos de sus productos más populares son los que ayudan con la filtración de agua.

viernes, 9 de marzo de 2018

¿Tienes miedo al amor?


Hoy te hablamos una vez del hilo rojo del destino que determina el futuro romántico según los japoneses. En esta ocasión queremos seguir centrando nuestra atención en el amor, pero no desde la perspectiva más alegre, sino desde la de aquellos que le tienen miedo, que padecen filofobia.
¿Tienes miedo al amor?

La filofobia consiste en el miedo al amor que una persona puede sentir una vez empieza a enamorarse de alguien.


¿Cómo se manifiesta?

El filofóbico acostumbra empezar a relacionarse con una persona que le interesa de una forma normal, teniendo citas corrientes y demostrando que siente atraído hacia ella. No obstante, de pronto, el mero hecho de contactar con esa persona se vuelve un auténtico reto. Los nervios se apoderan de él, siente ansiedad y, finalmente, miedo. El mismo terror que cuando se encuentra en una situación de auténtico peligro. El estrés se apodera de él tanto física como emocionalmente.

                            
La filofobia puede manifestarse con vómitos, nauseas, ataques de pánico, temblores, ansiedad…
¿Cómo reacciona un filofóbico ante el enamoramiento?

Una persona que padece filofobia suele buscar formas de alejarse del objeto de su amor, generalmente inconscientemente. ¿Qué mecanismos de defensa suele utilizar?
 
– Iniciar conflictos constantes


Muchas veces el filofóbico escapa de las relaciones discutiendo con la persona a la que ama con frecuencia, hasta terminar provocando una ruptura, que achacará a las disputas y no al terror que le provoca el amor.
– Buscar defectos en la pareja

Para hacer más fácil el alejamiento que terminará con su sufrimiento, el filofóbico se esfuerza en encontrar defectos en su enamorado o enamorada. De esta forma consiguen justificar el porqué de su actitud.

                                      

– Centrarse en amores imposibles

A veces, el filofóbico se convence de que está enamorado de alguien inalcanzable y de esta forma consigue mantenerse alejado del amor sin necesidad de reconocer que tiene miedo de entregarse a una relación.
 
– Alejarse repentinamente

Muchos filofóbicos empiezan a alejarse poco a poco de la persona por la que sienten amor cuando notan que su relación romántica está volviéndose algo más serio y que requiere un mayor compromiso.
  
 ¿Qué puede causar la filofobia?
 
                             
1. Malas experiencias anteriores

Tanto propias como ajenas. Puede que quien padezca esta fobia haya tenido una relación traumática anteriormente o que alguien muy cercano a él lo haya hecho, de modo que le haya convencido de que entregarse al amor es algo temible.
 
2. Temor a comprometerse y a adquirir responsabilidades

El hecho de adquirir un compromiso puede ser un poco estresante para cualquiera, pero para un filofóbico es prácticamente insoportable.


Este “pacto” les hace sentir vulnerables, hasta tal punto que pueden llegar a sentir la misma angustia que una persona a la que están torturando.
 
                       
3. Pérdida del control emocional

Enamorarse implica experimentar muchas emociones y muy intensas. El hecho de vivir tantos cambios en este sentido, hacen que muchas personas acostumbradas a tener perfectamente controladas sus emociones sientan un miedo atroz al amor, es decir, filofobia.

Esta fobia además de muy sorprendente es muy común. Si crees que puedes padecerla o conoces a alguien que la sufra, se puede tratar y superar con la ayuda de un psicólogo y el apoyo de los más allegados.

El hombre que salvó a 669 niños del holocausto nazi


La historia está habitada por múltiples héroes anónimos. Grandes desconocidos que, poco a poco, están obteniendo su reconocimiento gracias a las nuevas tecnologías y a las redes sociales. Gracias estas podemos descubrir vidas como la de Nicholas Winton, un británico que llegó a salvar a 669 niños durante la Segunda Guerra Mundial, sin esperar nada a cambio. Sólo por la simple necesidad de hacer lo que debía.

¿Te gustaría conocer a este “Schindler” inglés?
El Schindler inglés que aún sigue con vida


Así es. Nicholas Winton : un hombre sencillo que guardó riguroso secreto sobre la proeza realizada en su juventud. No le gustaba la fama y tampoco quiso que se revelara todo lo acontecido en un pasado del que no guarda excesivo buen recuerdo. Fue su mujer quien, tras un descubrimiento casual en un armario, supo quién era en realidad su discreto y heroico marido. Corrían los años 90 y ambos decidieron que tal vez era el momento de contar al mundo una asombrosa historia…
                                  
Nicholas era un inmigrante alemán de origen judío. Tuvo suerte en la bolsa y en 1931 se enriqueció notablemente, lo cual le permitió llevar una vida holgada donde no faltaban los viajes ni aquello que más le gustaba: esquiar.

Fue a finales de 1938 cuando la hegemonía de la Alemania nazi avanzaba con pasos de gigante extendiendo su sombra de oscuridad. Los campos de acogida empezaron a habilitarse en vista de los miles y miles de refugiados que huían de un sistema que los perseguía por su religión, su raza o su tendencia sexual.

                                               

Fue en esos días cuando Nicholas recibió la llamada de un buen amigo: Martin Blake. Le pedía que viajara a Praga con urgencia, que dejara todo lo que estuviera haciendo y que lo ayudara. Blake lo necesitaba para sacar de la República Checa a todos los niños judíos que les fuera posible. Niños judíos que se encontraban refugiados en un asentamiento cercano a la ciudad y que, en breve, acabarían siendo eliminados o llevados a campos de concentración por los alemanes. El país no iba a tardar en ser ocupado y las consecuencias serían terribles.
El dolor por no poder salvar más niños

Nicholas Winton no lo dudó y en pocos días se instaló en un distinguido hotel de Praga llamado Sroubek. Allí, en su habitación, habilitó una improvisada oficina desde donde comenzó a organizar la puesta a salvo de todos los niños que le fuera posible sacar del país. A penas disponía de tiempo, así que debía ser rápido, muy rápido.
Era una tarea compleja, pero él era un joven muy avispado que disponía de innumerables contactos. Habló con las principales embajadas de Reino Unido para buscar familias de acogida que cuidaran de los pequeños que tenía intención de rescatar. Sabía que sus vidas pendían de un hilo y que serían muchos, cerca de 800.

Contó únicamente con la ayuda de dos amigos y de su madre, que le ayudó como secretaria. Finalmente sólo pudieron ser 669, no pudo acercarse a la cifra que tenía prevista… Pero aquel movimiento increíble y solidario fue llamado en Reino Unido ‘Refugee Children’s Movement’. El gobierno le dio medios y toda la ayuda, pero solo con una condición: que los niños que sacara fueran menores de 17 años. No podrían ayudar a sus padres ni a familias enteras. Cruel, desde luego, pero era la única opción y debía aprovecharla…

                           
Día a día su habitación del Hotel fue llenándose de más y más niños. Los propios padres contactaban con él para que sus hijos tuvieran al menos una oportunidad. Las tareas se realizaron de modo clandestino, pero a lo largo de ocho partidas, Nicholas pudo sacar a 669 niños desde Checoslovaquia hacia un destino seguro. La desgracia llegó en la última salida, justo cuando llevaba 250 niños. Era el 1 de septiembre de 1939, el día en que Alemania invadió Polonia… momento en que se cerraron las fronteras y que marcó el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Aquellos niños acabaron en un campo de concentración nazi y su final, seguramente, fue realmente trágico, como el de millones de personas en aquel momento. Hecho que Winton nunca pudo olvidar.
 
El reconocimiento posterior de Nicholas Winton

                         

Nicholas Winton y Martin Blake – su amigo – lograron escapar y tras aquello, decidieron guardar silencio, riguroso silencio. Tal vez el hecho de no haber podido salvar a esos últimos 250 niños marcó sus vidas… algo horrible que jamás borrarían de sus mentes. Sin embargo, aquel silencio fue roto al llegar la década de los 90, justo el día en que la esposa de Winton descubrió casualmente un maletín que contenía documentación sobre la proeza realizada durante la IIGM. ¿Por qué no le había contado nunca nada de aquello? Lo desconocemos.

Obviamente la señora Winton pensó que aquello no debía mantenerse más tiempo en secreto… su marido necesitaba un reconocimiento, ya que a pesar de todo… había sido un héroe. En su memoria quedó el dolor de no haber podido hacer nada por aquellos 250 niños, pero los otros 669 habían tenido la posibilidad una vida plena gracias a él. La Reina Isabel le concedió el título de Sir y hasta hace poco no ha dejado de recibir reconocimientos.
 
Fallecimiento: 1 de julio de 2015

La leyenda popular de “los niños cambiados”



Existen leyendas que se repiten en muchos países. La leyenda popular de “los niños cambiados” podemos encontrarla en casi todo el folclore europeo.

Los historiadores opinan que esta leyenda servía para hacer más llevadera la desgracia de tener un hijo enfermo, con alguna malformación o fallecido, sin embargo también creen que en algunos casos servía para justificar la desaparición de niños en familias que o bien no podían alimentarlos o en las que por algún motivo no eran bienvenidos.

La leyenda de “los niños cambiados”

La leyenda de los niños cambiados, popular en toda Europa, nos habla de unos niños, generalmente recién nacidos o de muy corta edad, que son cambiados en sus cunas por seres fantásticos de naturaleza maléfica o simplemente traviesa. En su lugar los trolls, elfos, xanas, hadas, etc. dejan a uno de sus hijos. 

Cuando la madre o alguien de la familia se acerca al moisés se encuentra con el niño cambiado, que suele ser monstruoso, deforme o incluso estar muerto.

 El peligro de que el bebé pudiera ser robado solía terminar en el momento en el que el infante era bautizado. Estas leyendas se desarrollaron especialmente durante la Edad Media.


                                   

La leyenda explicaba que en ciertas condiciones el niño humano podía ser devuelto, pero para que esto ocurriera, la madre del engendro debía ver que su hijo era maltratado y acceder al cambio.

Esto llevó a algunas madres a azotar, quemar e incluso matar en un horno al niño que creía que no era el suyo.

En Suecia se explicaba la historia de una madre a la que su hijo le fue cambiado por un troll. Los familiares y vecinos le insistían en que lo maltratase para que le devolvieran al suyo, pero la mujer no pudo hacerlo y lo cuidó como si fuera propio. El padre no estaba de acuerdo y al cabo de los años primero intentó quemarlo, siendo salvado por la mujer, y finalmente se llevó al niño al bosque para matarlo. Una vez allí se arrepintió y no le hizo nada, dejándolo libre. 


Al regresar a su casa se encontró con que su propio hijo había vuelto. La madre troll, en agradecimiento porque no habían maltratado a su retoño, les devolvió al niño cambiado.


                                        

Estos seres fantásticos que cambian niños buscan, según la tradición, cosas diversas con su acción. Las xanas o anjanas quieren que sus hijos sean bautizados y amamantados por una humana. Otros, como los trolls, quieren tener un criado humano y en algunos casos se trata de amor o simple maldad.


En las leyendas europeas hay casos curiosos como el de Irlanda, donde se creía que los niños zurdos eran niños cambiados. En Francia pensaban que el cambio se debía a la admiración que sentían los “servan” por los humanos, cosa que les impelía a cambiar a sus hijos por un niño. En los países nórdicos, para impedir el robo del bebé, se colgaban unas tijeras o un cuchillo sobre la cuna o se lo cubría con un abrigo vuelto del revés.



A partir del Renacimiento, la leyenda mutó y los niños cambiados pasaron de ser las víctimas de trolls, hadas, elfos u otros seres semi-mágicos a serlo del diablo. Era el propio demonio el que los cambiaba por seres monstruosos o incluso los hacía desaparecer en ocasiones.